Tres noches y estarás aquí. No veo la hora de dormirme en tus brazos. De hacerme diminuta con cada suspiro, y notar como ensanchas mis sentimientos. Joder, cómo te echo de menos...
Necesito dormirme mientras me enseñas palabras piojiles... o me creas ambientes. Necesito sentirte.
Hoy es un día especial. Por fin el tiempo pone a cada uno en su sitio, y éste era el tuyo. Enhorabuena por haber ganado ese premio y ese reconocimiento al buen trabajo y al esfuerzo.
Uno de los motivos por el que el Domingo estaba conforma estaba, era porque intentaba darte una sorpresa y aparecer escondida entre la multitud. Pero Iberia & compañía me lo puso realmente imposible, lo siento. Aunque eso sí, que sepas que no te vas a escapar de mí, y que de una forma u otra estaré contigo. Recuerda mirarte la mano y me sentirás.
Las dos caras de la moneda. Normalmente miro lo negativo de la distancia, es más, en muy pocas ocasiones le veo algo positivo. Pero no puedo evitar sonreír cuando me doy cuenta que hay momentos en los que me olvido de que no estás aquí. Cuando te digo que me duele aquí, creyendo que ves lo que señalo, o cuando vamos a pasear juntas aunque sea a mil kilómetros. Y entonces llegas y me sueltas "Cariño el msn no me canta". Y no puedo evitar descojonarme literalmente de risa en la oficina, mientras unas cuántas caras me miran insinuándome que estoy loca.
Y yo pienso... loca... pero loca por tí.
Gracias por hacer que la distancia sea invisible, que te sienta tan dentro que no necesite ver nada más aquí afuera.